Cruzaste la meta. Todavía no terminas.

Cruzaste la meta. Todavía no terminas. Te cuelgan la medalla, te dan agua y tus piernas quieren sentarse en la primera banqueta. Ese es justo el momento de seguirte moviendo.

Terminaste tu carrera 5k. No se acabó el esfuerzo. Lo que hagas en la siguiente hora decide si mañana caminas normal o bajas las escaleras de ladito.

No te sientes luego luego

Camina diez minutos suavecito por la zona de meta en Fortín. Respira, suelta los hombros, afloja las manos. Si te sientas de golpe, las piernas se acalambran y la espalda se queja. Caminar ayuda a que el cuerpo entienda que ya bajó el ritmo.

Saluda a los tuyos, tómate la foto con la medalla y sigue caminando mientras la tomas. Estira pantorrillas contra la banqueta, cuádriceps agarrándote de un poste, espalda con brazos al cielo. Nada de rebotes ni de estirones que duelan. Estirar duele rico, no feo.

Toma agua y come algo

Bebe agua a tragos cortos, no de un jalón. Si sudaste mucho con el calor húmedo de Fortín, alterna con bebida con sales. Come algo en la primera media hora. Un plátano, una torta sencilla, lo que haya en la zona de recuperación. Tu cuerpo pide gasolina después del gasto.

No te esperes a llegar a Córdoba u Orizaba para comer bien. Desayuna completo al salir del evento. Huevos, frijoles, tortillas, fruta. Lo que te gusta y te cae bien. Hoy no es día de probar dietas raras. Es día de reponer.

La tarde también cuenta

Llegaste a casa. Te quieres dormir. Duerme una siesta corta si puedes, pero antes date un baño con agua tibia y ponte ropa cómoda. Sube los pies un rato en la cama o en el sillón. Si traes ampolla, lávala, sécala y tápala. No la revientes con las manos sucias.

En la tarde sal a caminar quince minutos por tu cuadra. Parece castigo. Es medicina. Caminar flojo quita el entumecimiento mejor que quedarte tirado todo el día. Si te inscribiste a esta carrera con causa, presume tu medalla en ese paseo. Te la ganaste y además ayudaste.

  • Camina al cruzar la meta, no te sientes.
  • Hidrátate a tragos y come algo pronto.
  • Estira suave, sin rebotes.
  • Camina de nuevo en la tarde y duerme bien.

Mañana no se corre

Al día siguiente no sales a correr para desquitarte. Caminas, mueves, vives normal. Si trabajas sentado, párate cada hora y da una vuelta. Si trabajas parado, siéntate un rato con los pies arriba. El dolor de piernas de debutante se quita con movimiento leve, no con otra carrera.

Si algo duele con pinchazo, no lo normalices. Dolor muscular parejo es normal. Pinchazo en rodilla, tobillo o planta que no deja pisar, no. Ese se revisa, se descansa y se atiende. No te automediques de más por querer entrenar mañana mismo.

Guarda algo más que la medalla

Anota hoy cómo te sentiste. Dónde te costó más en la ruta, en qué kilómetro querías caminar, qué desayunaste y cómo te cayó, qué tenis usaste. Esa nota vale más que cualquier plan de internet. Es tu base para la próxima.

Lava tu número, guarda tu playera y deja tus tenis ventilándose, no encerrados en la bolsa. Si corriste con familia o con equipo del trabajo, mándales la foto y agradéceles. Las carreras en Veracruz se viven en bola. Nadie debuta solo aunque corra solo.

Y si te gustó, no lo dejes en un día. Sigue trotando dos veces por semana, cortito y tranquilo. Ya sabes que puedes. Ya sabes que duele poquito y pasa rápido. Nos vemos en la salida de la próxima, a seguir sumando kilómetros por una buena causa en Fortín.